Qué predice, qué mira, cómo lo comprobamos y dónde se equivoca. Sin humo y sin tecnicismos.
Para cada jugador de LaLiga, dos cosas antes de cada jornada: los puntos que esperamos que consiga en Fantasy y la probabilidad de que salga de titular. Los puntos se dan en números enteros, como en el juego, que no reparte decimales.
Solo información disponible antes de que empiece la jornada:
• Forma: puntos y minutos de los últimos partidos y de la temporada anterior.
• Rival: cuántos puntos concede a cada posición, su nivel y cómo le fue al jugador en cruces anteriores.
• Contexto del partido: local o visitante, fuerza de cada equipo, días de descanso, partidos seguidos.
• Juego del jugador: ocasiones y tiros que genera, pases que acaban en ocasión, su techo de puntos.
• Precio y tendencia en el mercado.
• Bajas: lesionados y sancionados puntúan cero en la predicción.
No se fía de un único método. Promedia tres modelos distintos: una regresión regularizada (captura tendencias simples), un bosque de árboles de decisión (encuentra patrones que se combinan, como «un delantero en casa contra un equipo que encaja mucho») y un modelo en dos pasos (primero «¿jugará?» y luego «¿cuánto puntuará si juega?»).
Ese conjunto aporta, de partida, el 70 % de la predicción; el otro 30 % viene de un modelo anterior más sencillo, basado en forma y rival. Cada semana se comprueba cuál de los dos acertó más y se reparte el peso entre ellos.
La prueba es siempre «a ciegas»: para predecir una jornada, el modelo solo ve lo anterior a esa jornada, como en la vida real. Lo repetimos jornada a jornada sobre 37 jornadas de dos temporadas y comparamos varios modelos.
La medida que más nos importa es si ordena bien a los jugadores de mejor a peor (0 sería azar y 1 el orden perfecto). El conjunto saca 0,47; una media simple de puntos, 0,40; y cada modelo suelto, algo por debajo del conjunto. Por eso usamos la mezcla.
Después, cada semana contrastamos lo predicho con lo que pasó de verdad y lo publicamos entero, jornadas malas incluidas, en precisión del algoritmo.
• Los porteros son lo más difícil: un mismo portero puede pasar de 10 puntos a −2 de una semana a otra.
• Las estrellas: tiende a quedarse corto con los jugadores que rinden muy por encima de lo normal.
• Rotaciones y lesiones de última hora: si el once cambia el día del partido, la predicción ya está hecha.
• El azar: un gol, un penalti o una tarjeta cambian la jornada de un jugador y no se pueden predecir.
• Los precios: detectamos señales que suelen anticipar una subida, pero ayudan a priorizar, no garantizan nada.
Por eso nunca decimos «seguro». Un modelo bien hecho no adivina; reduce el error y te ayuda a decidir mejor.
Un proyecto independiente de aficionados a LaLiga Fantasy, sin relación oficial con LaLiga. El titular del sitio es FORAPBUSSINES SL (datos en el aviso legal). Entre los formadores y creadores de contenido está Pablo Iglesias Sánchez en LinkedIn. Si algo no cuadra, escríbenos: lo revisamos.